Plugs Anales de Metal
Los plugs anales de metal ofrecen una sensación única de peso y suavidad. Fabricados en acero inoxidable o aluminio, son perfectos para juegos de temperatura y uso prolongado.
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Preguntas frecuentes sobre Plugs Anales de Metal
Los plugs anales de metal se diferencian por su peso (significativamente más pesados, creando una sensación única de plenitud), la posibilidad de juegos de temperatura (se pueden calentar o enfriar), su superficie ultra lisa que se desliza sin esfuerzo con lubricante, y su naturaleza no porosa que permite una esterilización completa.
La base ancha en los plugs de metal siempre es sólida y fiable.
Los juegos de temperatura son una gran ventaja del metal:
- Calentar — Coloca el plug en agua tibia (¡no caliente!) durante 5-10 minutos. Prueba siempre en tu muñeca antes de insertarlo
- Enfriar — Coloca el plug en la nevera durante 10-15 minutos. Nunca en el congelador — puede causar quemaduras
Usa siempre abundante lubricante y asegúrate de que el plug tenga una temperatura cómoda antes de la inserción.
El metal es el material más fácil de limpiar:
- Agua tibia y jabón suave o limpiador de juguetes
- Esterilización completa — Hervir en agua (5 minutos) o limpiar con alcohol al 70%
- El metal es completamente no poroso, así que las bacterias no pueden penetrar la superficie
Los plugs de metal pueden funcionar para principiantes si eliges un modelo pequeño. La superficie lisa a menudo facilita la inserción. Sin embargo, el metal no es flexible, por lo que resulta menos indulgente. Si eres completamente nuevo, un plug anal de silicona suele ser una primera opción más cómoda.
Tanto el lubricante a base de agua como el de silicona funcionan bien con el metal.